martes, 22 de julio de 2014

Gobierno Corporativo en la empresa familiar dirigido a la supervivencia y proyección a largo plazo

Recursos Humanos RRHH Press. Para el 85% de los empresarios familiares, los asuntos de Gobierno Corporativo figuran entre los más importantes relacionados con la gestión de sus empresas, según un reciente estudio de la firma de servicios profesionales KPMG.
Sin embargo, este interés contrasta con la mala percepción que tienen inversores y analistas internacionales sobre la salud del Buen Gobierno en España, a pesar de que los expertos establecen una relación directa entre competitividad y calidad de las normas de administración de las empresas.
Según el Banco Mundial, España ocuparía el puesto número 100, de un total de 150, en temas relacionados con la protección de los inversores, mientras que el Foro Económico Mundial sitúa a España en el puesto 103 de un total de 180.
Para Ramón Pueyo, director en el área de Gobierno Corporativo de KPMG en España, que ha participado en una jornada organizada conjuntamente con la Asociación para el Desarrollo de la Empresa Familiar de Madrid (ADEFAM), cuando se habla de estos temas en relación con la empresa familiar hay que referirse a ellos con el concepto de “Gobierno Corporativo plus”, dado que, por la propia naturaleza de estas empresas, “hay cuestiones añadidas de supervisión que deben ser atribuidas a órganos fuertes de control”. En su opinión, el objetivo de las prácticas de buen gobierno en la empresa familiar debe encaminarse “a que la empresa sobreviva a las siguientes generaciones y proyecte su actividad al largo plazo”.
Pueyo señala que entre los factores que contribuyen a la permanencia en el tiempo de las empresas figuran, entre otros, la sensibilidad de sus administradores con el entorno para aprender y adaptarse a las condiciones cambiantes, la defensa de una cultura y unas señas de identidad fuertes, el establecimiento de unas relaciones duraderas con terceros y la prudencia financiera.
La mezcla de roles, un factor de riesgo
Precisamente, las empresas familiares se distinguen por presentar una fuerte cohesión y rasgos de identidad, y por ser conservadoras en materia de inversiones, pero presentan también algunos factores de riesgo que pueden entorpecer las buenas prácticas de gobierno corporativo. Según Juan Rodríguez-Loras, socio de KPMG en España y experto en fiscalidad, “en la empresa familiar se mezclan los roles de familia, dirección, administración y propiedad”, lo que es fuente de numerosos conflictos que pueden poner en entredicho la viabilidad futura de la empresa.
Para Rodríguez-Loras, los riesgos que rompen la armonía en el seno de la empresa familiar son las dificultades para el acceso a la información de los accionistas, la distribución de los beneficios, la transmisión de la propiedad, el acceso al empleo dentro de la empresa de los miembros familiares, y, en ocasiones, el excesivo personalismo de los fundadores a la hora de tomar las decisiones.
Consejos de administración bien organizados
Por su parte, Miguel Ángel Faura, socio de Auditoría de KPMG en España, asegura que el secreto para contar con un buen gobierno corporativo en la empresa familiar pasa por dotarse de un consejo de administración bien organizado y estructurado que proyecte su actuación hacia el largo plazo. Este órgano debería tener como máximas prioridades orientar la estrategia de la compañía y proteger los intereses de la empresa, aparte de controlar al equipo directivo y de servir de enlace con los accionistas.
Entre sus competencias corporativas figuraría aprobar y revisar la estrategia, analizar los riesgos, establecer, supervisar y controlar los objetivos de negocio, velar por la fiabilidad y transparencia de la información financiera, aprobar la retribución de la dirección, gestionar los conflictos de intereses y autoevaluar su propio funcionamiento.
“En estas circunstancias, es fundamental para el buen gobierno que las organizaciones cuenten con un adecuado y robusto sistema de control interno, que les permita asegurar que las actividades a través de las cuales buscan alcanzar sus objetivos se realizan de forma eficaz, eficiente y de acuerdo al marco legal”, asegura Faura.
Como conclusión, Ramón Pueyo afirma que las reglas de buen gobierno corporativo “deben constituir para la empresa familiar una especie de vacuna para evitar problemas futuros”.
“No todas las compañías con un buen gobierno corporativo consiguen ser longevas; sin embargo, todas las que perduran en el tiempo tienen modelos de gobierno corporativo potentes”, señala Pueyo. En relación con este punto, recomienda a los empresarios y empresarias familiares “no estar tan atentos a lo que publica el BOE como a lo que exigen los inversores a las empresas en todo el mundo y lo que hacen las organizaciones más punteras en sus respectivos campos de actividad”.
Fuente; http://www.rrhhpress.com/index.php?option=com_content&view=article&id=26114:el-buen-gobierno-en-la-empresa-familiar-debe-dirigirse-a-su-supervivencia-y-proyeccion-a-largo-plazo-segun-kpmg&catid=45:miscelanea&Itemid=159

domingo, 20 de julio de 2014

El protocolo, aspecto básico en la empresa familiar

La existencia de un protocolo familiar como marco legal de referencia y un desempeño claro de los roles de las personas que forman parte de la empresa familiar son las claves de éxito para la sucesión de este tipo de compañías.
Esta es una de las conclusiones de la jornada que sobre “La Continuidad de la empresa: La sucesión y sus alternativas”, tuvo lugar ayer en Donostia, organizada por el Banco SabadellGuipuzcoano, la consultora Sayma y NOTICIAS DE GIPUZKOA.
El encuentro tuvo por objetivo reflexionar y compartir con los representantes de varias empresas familiares guipuzcoanas, que asistieron al acto, las inquietudes que existen sobre la continuidad de este tipo de compañías y la forma de abordarla de la manera más óptima.
Los abogados de Sayma, Joanes Alcorta y Antxoka Gorostiza, desde su experiencia en el asesoramiento de empresas familiares, explicaron las claves para llevar a cabo con éxito la sucesión y las distintas alternativas que existen para dar continuidad a la empresa cuando se produce ausencia de relevo generacional o falta de interés de la siguiente generación en la gestión y propiedad de la empresa, así como incapacitación profesional de los llamados a pilotar la empresa.
También existen otras causas como las subjetivas cuando por parte de los propietarios no existe motivación, capacidad de trabajo y dedicación, adaptación a las nuevas tecnologías y métodos de trabajo, jubilación o salida de los socios fundadores, etc.
Las empresas familiares, que se consideran aquellas en las que la mayoría del capital pertenecen a una familia o varias ramas y que dedican su tiempo a la compañía, tanto como directivos, consejeros o trabajadores, así como tienen una vocación de continuidad a través de las siguientes generaciones, tienen una mortandad que es del doble que las compañías que no tienen este carácter. La expectativa de vida es de 25 años.
Otra de las características de este tipo de empresas es su fragilidad, ya que solo perviven el 35% en la segunda generación llegando al 15% en la tercera generación, a pesar de que suponen en el Estado el 65% de la población activa.
A la hora de afrontar la continuidad de la empresa familiar las alternativas son como la venta de todo o una parte del capital social o del patrimonio, a terceros dentro del mercado. La venta dentro de la empresa a directivos o a trabajadores, es otra fórmula, a través de distintos modelos de participación existentes. -
Fuente: http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2014/07/18/economia/el-protocolo-aspecto-basico-en-la-empresa-familiar